Manta mohair 600

292,00 

73% Mohair + 24% Lana + 3% Poliamida

Ezcaray – Acevedo y la Manta Mohair  600 en color maquillaje, un toque de elegancia a cualquier hogar.

Esta manta única es un testimonio de la artesanía excepcional, sin duda será un precioso regalo de boda, cumpleaños o simplemente por amor, que si la cuidas durará toda la vida !

Envío gratuito, si quieres que te la preparemos para regalo solo tienes que indicarlo en la nota del pedido.

73% Mohair + 24% Lana + 3% Poliamida

130 x 200 cm   450 gr/m2

Cada manta es cuidadosamente tejida a mano con las mejores fibras naturales que la naturaleza nos aporta. Desde 1930 en Ezcaray contamos con maestros, manteniendo las artes tradicionales en el lavado, teñido de la lana y en los procesos de acabado donde se usan las mejores fibras naturales. El mejor Mohair sudafricano, la mejor lana merino australiana y el mejor Cashmere mongol, todas ellas fibras naturales de gran calidad y con propiedades únicas.

El Mohair es una fibra natural que destaca por sus innumerables cualidades como son la suavidad, el brillo, la ligereza y el poder calorífico que ofrece.
Pero es necesario que se mantenga bien cuidado para potenciar al máximo estos atributos.

Al tratarse de una fibra natural, las mantas de Mohair siempre van a desprender algo de pelo. Esto es totalmente normal y no hay por qué alarmarse.

  • Lo primero que necesitamos es un cepillo de púa dura. Procedemos a cepillar la manta en la dirección del pelo. Para comprobar que no nos estamos equivocando y que la dirección es la correcta hay una forma muy rápida de comprobarlo, cuando se peina en dirección del pelo el resultado es que la manta se queda muy lisa. Si se peina a contrapelo el pelo se eriza y cuesta pasar el cepillo, por lo que esa dirección es errónea.
  • Una vez que hemos cepillado bien la manta, comprobaremos que se ha quedado bastante pelo en el cepillo, eso quiere decir que la manta está algo seca. Por lo que es aconsejable humedecerla un poco con un pulverizador de agua y volver a cepillarla. Cuando la manta coja un poco de humedad notaréis que el aspecto va cambiando. En cuanto se seque lucirá perfecta, como si fuese recién estrenada.

1. No lavar
2. No usar lejía
3. No usar secadora
4. No planchar
5. Limpieza en seco

Si es el final de temporada de invierno y crees que no vas a necesitar la manta hasta la temporada siguiente, es recomendable sacudirla un poco, airearla, después cepillarla, doblarla bien e introducirla en una bolsa de plástico en un lugar cerrado.

De este modo, la manta mantendrá sus condiciones intactas para la nueva temporada.